Los caminos sagrados del Himalaya: un viaje al corazón espiritual de Nepal

En las rutas de peregrinación que atraviesan el Himalaya nepalí, sadhus, monjes y fieles comparten caminos ancestrales mientras el país se transforma al ritmo de los cambios sociales y económicos.

Nepal, país himalayo de unos 30 millones de habitantes, atraviesa una fase de profundos cambios sociales y económicos. Aun así, sigue siendo un país estrechamente ligado a tradiciones arraigadas desde hace siglos. Entre monasterios budistas, templos hindúes y senderos de montaña, las transformaciones contemporáneas conviven con prácticas tradicionales y espirituales que continúan marcando la vida cotidiana. 

En las colinas que dominan el valle de Katmandú, Baba Hari Nath recibe a peregrinos y visitantes en el pequeño templo de Trishuldada. Sentado frente a un fuego encendido, vive rodeado de collares, amuletos sagrados y fotografías de su maestro, Kali Baba. "Mi maestro murió hace algunos años y ahora soy yo quien cuida del templo", explica el sadhu.

En Nepal muchos sadhus, peregrinos y senderistas recorren todavía hoy los mismos caminos del Himalaya que conducen a monasterios y lugares sagrados hindúes y budistas. En Mustang, donde los bosques dejan paso a cañones desérticos, estas rutas llevan hasta Muktinath, uno de los principales lugares de peregrinación del país y venerado tanto por hindúes como por budistas. Algunos peregrinos esperan su turno frente al templo dedicado a Vishnu. 

Los monasterios continúan atrayendo a estudiantes de distintas regiones del Himalaya nepalí. En Kagbeni, un monasterio budista alberga una escuela a la que asisten jóvenes monjes. Algunos estudian en las aulas del templo, mientras otros juegan en el patio bajo las banderas de oración que se mueven con el viento del Himalaya.

Nepal continúa moviéndose entre dos mundos: el de las tradiciones religiosas que desde hace siglos acompañan la vida en las montañas y el de un país que cambia rápidamente.

FUENTE: nationalgeographic.com.es